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Cultivando plantas, saberes y autonomía en Ciudad Bolívar

Tiempo de lectura: 15 minutos

Autoría: Adrián Laachiri

Publicación: 26 Abril 2023

En Ciudad Bolívar hay una gran cantidad de huertas comunitarias, en las que lxs vecinxs se han unido para estar más cerca de la naturaleza, combatir la inseguridad alimentaria y crear opciones de ocio que aporten más a la vida. Según datos del Jardín Botánico de Bogotá, en 2020 había 240 huertas comunitarias en Ciudad Bolívar que recibían apoyo de esa entidad pública pero cuya base es el trabajo de lxs huerterxs. Además de estas huertas, hay algunas afiliadas a redes independientes, como la huerta comunitaria Wayra del Sur.

Historia y situación actual de las huertas urbanas en Ciudad Bolívar

Visitamos la huerta Wayra del Sur de Ciudad Bolívar para que Amarilla, que ha hecho parte del proyecto desde hace años y conoce muy bien la huerta y sus actividades, nos contara más sobre este proyecto. 

En la Wayra del Sur hay cultivos, animales, se comparten aprendizajes y se realizan otras actividades con las que lxs habitantes del barrio y de otras zonas de Bogotá pueden entrar en contacto con la naturaleza, conocer sobre el medio ambiente, entretenerse de forma más útil e incluso “sanar”.

Cuenta Amarilla que las huertas urbanas de la periferia de Ciudad Bolívar se crearon “por la necesidad de conseguir alimentos que tenían las personas que llegaban: personas vulnerables, madres cabezas de familia, desplazadas, adultos mayores o gente que simplemente no tenía un hogar y que llega a habitar la localidad”. Estas zonas se habitaron en ese momento mediante la ocupación de terrenos y con el tiempo se empezó a formalizarla tenencia de la tierra. 

Las huertas llevan ya un tiempo utilizándose para alimentar a la población, pero también se les ha comenzado a usar para compartir conocimientos, lo que diferencia a la huerta comunitaria de la industrial. 

“Se comienza a generar un aprendizaje popular, de voz a voz, desde los abuelos campesinos que llegaron a habitar esas periferias. Desde ahí es como nacen las huertas comunitarias, que son diferentes a las huertas industriales, porque no se busca el alimento en masa, sino el cómo se aprende para solventar el propio alimento y poder compartir con las otras personas”, comenta Amarilla.

“Quienes comenzaron con las huertas acá en Ciudad Bolívar fueron los abuelos. Hoy en día, quienes lo replican pues somos algunos jóvenes. Hay unos abuelos que se alejaron un tiempo de los ejercicios y pero retomaron el habitar de nuevo estos espacios, porque vieron el interés de los jóvenes y en comenzar a rescatar los espacios, la tierra y el respeto hacia la misma”, así describe Amarilla el paso de una generación de huerterxs a la siguiente.

Wayra del Sur se creó cerca del antiguo parque Flores, ahora convertido en cancha deportiva. Era “un parque bonito donde había muchos árboles. Lo que pasa es que cuando éramos jóvenes, la pasábamos tomando ahí. Esa es la verdad. A los vecinos, no les gustaba que todos los días había chicos tomando vino, tocando la guitarra, fumando”. En cualquier caso, los árboles desaparecieron y se construyó la actual cancha, quitándole al barrio un espacio verde.  

Contexto: La situación de la Seguridad Alimentaria en Colombia

Según un reciente Comunicado de prensa sobre Inseguridad Alimentaria del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (WFP, por sus siglas en inglés) en Colombia, los porcentajes más altos de inseguridad alimentaria se encuentran en las regiones caribe y pacífica, superando el 40% en varios departamentos, pero el número de personas más afectadas están en las grandes ciudades. Cerca de una tercera parte de la población colombiana (unas 15.5 millones de personas) se ve afectada por inseguridad alimentaria, según dicho informe.

“[En] términos absolutos, la inseguridad alimentaria afecta a un mayor número de personas en las zonas urbanas. Las ciudades con más personas en esta situación son Bogotá (1.5 millones), Medellín (642 mil), Cali (491 mil), Cartagena (420 mil) y Barranquilla (328 mil)” Comunicado de prensa del WFP en Colombia del 16 de febrero de 2023.

El Programa Mundial de Alimentos (WFP) ha identificado siete grandes factores que contribuyen a la inseguridad alimentaria en el país: la pobreza monetaria, el desempleo, la informalidad laboral, el confinamiento y desplazamientos masivos, las consecuencias internacionales de la guerra en Ucrania, la inflación y los desastres naturales. La guerra en Ucrania da un ejemplo de los riesgos de depender de la importación de alimentos. El WFP recuerda que Colombia importa el 54% de los cereales que consume, un producto que se ha encarecido desde el inicio de la guerra.

Gracias a las huertas urbanas se consigue reducir la dependencia de sus usuarixs del mercado de frutas y verduras, aunque esto no sea una solución completa al problema.

¿Quiénes son bienvenidxs y qué herramientas se ofrecen a la gente que va a la Wayra del Sur?

“Acá, las huertas de Ciudad Bolívar buscan recoger a todas las personas”, esto incluye a personas de diferentes edades que en otros ámbitos sufren discriminación por su mayor dificultad de adaptarse a una sociedad  alimentada a partir de un modelo que construye personas en su máximo esplendor físico; es decir, que es un lugar inclusivo en el que convergen muchas visiones. “Se busca la dignidad de todos los tipos de vida. Esto también implica a los abuelos”. En la práctica, esto se traduce en que se buscan formas de que las personas mayores puedan trabajar la tierra con un nivel de esfuerzo físico que sea realmente posible para ellxs, elevando, por ejemplo, los campos de cultivo para que no tengan que agacharse demasiado. 

Tanto para lxs niñxs como para las personas mayores, una de las formas en las que se cuida de que estén bien en la huerta es a través del trabajo tanto de “sanación” (mejora de la salud mental y física a través de actividades y encuentros), como del cuidado mutuo. En esto se incluye el estar atentx a posibles problemáticas que se estén dando en los hogares u otros ambientes que frecuentan las personas que llegan a la huerta. En más de una ocasión se han dado casos de maltrato a personas mayores o a niñxs que participaban en Wayra del Sur, en los que alguna persona encargada de la huerta ha intervenido para acompañar y denunciar o visibilizar la situación para ponerle un remedio. 

En cuanto a la importancia de la huerta para muchas personas mayores, Amarilla recalca que “son espacios seguros para ellos y para ellas, a la que también pueden venir y desahogarse… se hacen círculos de personas de su misma edad, que son importantes para ellas, y donde se sienten seguras y salen de sus violencias intrafamiliares para poder sanar. [Buscamos] que las nuevas generaciones se enamoren de estos procesos [de huerta comunitaria] y los sigan, pero también buscamos que los abuelos que están hoy en día tengan espacios seguros, puedan sentirse útiles en la sociedad y nosotros, cuando ya seamos ancianos, pues haya jóvenes que nos acompañen como nosotros  acompañamos a los abuelos” cuenta Amarilla. 

La Wayra del Sur también es un aula en la que las personas más jóvenes pueden aprender sobre el cuidado de la naturaleza y otras cosas interesantes en un ambiente seguro. Carolina, otra participante de la huerta, añade “en la huerta la prioridad son los niños, pero igual las puertas están abiertas para los jóvenes, para los adultos; no importa la edad que tengan. Lo importante son las ganas de aprender, las ganas de compartir [...]”.

Dimensión ecológica de las huertas urbanas

Mediante la alelopatía (la combinación de plantas de modo que influyan las unas en las otras, ya sea a través de la cantidad de nutrientes disponibles o cambiando las características de la tierra en la que se cultivan), se consigue mejorar la calidad de la tierra de forma natural. De modo semejante se mejora la calidad de las semillas (provenientes de la industria), que se han recibido en la huerta, dejando que germinen y utilizando luego solo las semillas de las plantas. De esta forma, se consiguen “cultivos más sanos”.

El cuidado de semillas y su conservación o “custodio” es una actividad de protección del medio ambiente que se realiza también en otras huertas y otros proyectos de agricultura urbana. Aparte de Wayra del Sur, hay en Bogotá incluso grupos de custodios de semillas, algunos en colaboración con la Universidad Distrital.

Volviendo a Wayra del Sur, Amarilla cuenta más sobre la labor medioambiental de la huerta:  “Manejamos tres grupos de plantas: las alimenticias, las plantas medicinales y las suculentas.” Las suculentas se utilizan como plantas decorativas y para limpiar la tierra de productos nocivos para las plantas alimenticias y medicinales. Amarilla explica que todas las plantas se pueden utilizar para algo, incluso la llamada “pringamosa” u “ortiga”,que sirve para indicar si la calidad de la tierra es buena.

Amarilla afirma además que la huerta “es el pulmón del barrio”. Como se ha mencionado antes, el antiguo Parque Flores ya no existe, por lo que la huerta queda como punto verde del barrio. La actividad de Wayra del Sur busca además “generar estrategias pedagógicas para la buena división de los desechos”. Esto consiste en aprovechar residuos reciclables o reutilizables de los negocios de Ciudad Bolívar e informarles del correcto procedimiento de desecho de basuras para posibilitar su reciclaje. También se ha utilizado la recogida y venta de material reciclable como fuente de financiación para los refrigerios de las clases y demás actividades orientadas a niñas, niños, adolescentes y jóvenes. 

Beneficios físicos y psicológicos de trabajar en las huertas y de ir allí con regularidad

Los objetivos de la huerta Wayra del Sur son: proteger la vida sobre todas las cosas, un espacio libre de violencia, soberanía alimentaria y educación popular. En concreto, se busca “rescatar los saberes que en las academias no se dan”, “mantener un espacio para la salud ambiental y el aire del barrio” y la ‘sanación’ de las personas que visitan la huerta. 

Un ejemplo de lo que puede significar esto último lo da Amarilla: “hay gente que viene solo por un beneficio, [pero] comienzan a articularse, comienzan a hablar con nosotros y se visibilizan otras problemáticas. Entonces, la gente se acerca y [luego descubrimos que, por ejemplo,] tienen un problema de violencia intrafamiliar.” Se ha intervenido en casos tanto de violencia intrafamiliar a personas mayores como en casos de acoso sexual a menores También hay beneficios psicológicos que brindan el estar en una comunidad de iguales y de contacto con la naturaleza y con otras personas. Al estar en contacto con la naturaleza también se pueden despertar recuerdos: “O cosas que vienen desde muy niños; cuando uno comienza a trabajar la tierra, se acuerda de la abuela o del abuelo. A veces son recuerdos bonitos. Hay personas que recuerdan ‘mi abuela o mi abuelo era violento y puedo canalizar eso a través de la tierra’. [...] Las personas que llegan acá, aparte de aprender y llevarse unos conocimientos gratuitos, también llevan en su conocimiento sanación”.

Redes de huertas y jardines de Bogotá

Aunque en Bogotá hay una serie de redes de huertas urbanas y de jardines, Wayra del Sur no está afiliada a ninguna de ellas en este momento. Anteriormente ha hecho parte de la Red Agroecológica del Sur.

Otra red de jardines y huertas urbanas (de la que Wayra del Sur tampoco hace parte) es la generada por el Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis. En su página web, se explica que el Jardín Botánico “realiza los procesos de asistencias técnicas, capacitación y fortalecimiento a huertas urbanas y periurbanas en la ciudad de Bogotá a través de la entrega de insumos y herramientas necesarios de acuerdo con cada requerimiento de la huerta para el aumento, mejoramiento y consolidación de la agricultura urbana en la ciudad.” Para facilitar el inicio de las actividades agrícolas, el Jardín Botánico de Bogotá entrega a sus miembros unos “Kits básicos de agricultura urbana”.

En Wayra del Sur, aunque la huerta no cuenta con grandes recursos físicos para el trabajo de la tierra, no es necesario que quien quiera participar y contribuir en ella tenga sus propias herramientas. A través de donaciones, proyectos, etc., tratan de conseguir las herramientas necesarias para las actividades del terreno. Siempre están abiertxs a aceptar donaciones de instrumentos que no se estén usando, por si alguien quiere participar y no tiene forma de conseguir sus propias herramientas la Wayra se las puede proporcionarán.

En cuanto a la relación entre personas de distintas huertas urbanas, Amarilla cuenta que en los espacios de articulación a veces hay malentendidos o pequeños conflictos interpersonales. Esto no impide que exista colaboración entre diferentes huertas urbanas.

Un proyecto con vistas al futuro

Amarilla habla de que uno de los objetivos principales de la huerta urbana Wayra del Sur es evitar que las nuevas generaciones acaben “en manos de la violencia”. Esta violencia tiene una definición muy amplia, incluye los conflictos de violencia física explícita, como la guerra, pero también “otras violencias invisibilizadas, como son las intrafamiliares, como es la cultura machista, como es la violencia verbal o la violencia [en los entornos de consumo]” o la violencia de una educación “capitalista”. En vez de esto, desde la huerta apuestan por “cambiar el pensamiento y poder generar, en las próximas generaciones, nuevas masculinidades y nuevas feminidades más humanas, más amigas, con un apañe más cercano; donde [creemos] un respeto y comencemos a romper esquemas socioculturales que han llevado a las violencias hacia otras personalidades,” nos aclara.

Fuentes consultadas

Las participantes Amarilla y Carolina de la huerta comunitaria Wayra del Sur, de Ciudad Bolívar

Número de huertas comunitarias de Ciudad Bolívar: https://bogota.gov.co/mi-ciudad/huertas-comunitarias-en-ciudad-bolivar

Información sobre el Jardín Botánico de Bogotá: https://jbb.gov.co/aplicacion-del-conocimiento/agricultura-urbana/ 

Información sobre la inseguridad alimentaria en Colombia y Bogotá:https://colombia.un.org/es/219845-comunicado-de-prensa-sobre-inseguridad-alimentaria 

https://es.wfp.org/publicaciones/evaluacion-de-seguridad-alimentaria-de-la-poblacion-colombiana 

Información (del 2015) sobre custodios de semillas en Bogotá: https://www.semillas.org.co/es/huertas-urbanas-en-la-selva-de-cemento 

Enlaces externos

Página de Facebook de Wayra del Sur: https://www.facebook.com/people/Huerta-Comunitaria-Wayra-del-Sur-Aula-Viva/100075606859422/ 

Cuenta de instagram de Wayra del Sur: https://www.instagram.com/huerta_wayra_del_sur/ 

Historias de huerterxs del Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis: https://bogotamihuerta.jbb.gov.co/ 

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